Precioso y diferente a todo lo que te puedes encontrar en Japón, ya que es el único santuario de Confucio, chino, en todo el país. Merece la pena pagar la entrada.
Es el único Santuario de Confucio construido por los chinos fuera de China. Su aspecto es muy diferente a los santuarios y templos tradicionales de Japón.