El sitio es bellísimo para dar un recorrido de dos o tres horas según el paso. Todo está en el bosque y es bastante relajante. Eso si hay mucha mucha gente en sus primeros pasos y mientras te vas alejando y subiendo más puedes tomar mejores fotos y vídeos. Es un sitio que no puede dejar de visitar.
The place is beautiful and perfect for a walk that can last two or three hours, depending on your pace. Everything is surrounded by forest, making it very relaxing.
That said, there are a lot of people at the beginning of the trail, but as you move further away and higher up, you’ll be able to take much better photos and videos. It’s a place you simply can’t miss visiting.
Hermoso monte/templo sagrado. Llegar temprano es la mejor opción para evitar aglomeraciones. Vale la pena subirlo hasta la cima.
Desafortunadamente hay gente que no respeta, tuve que decirle a un turista que no podía volar su dron, hay reglas escritas en carteles, pero falta personal de seguridad. Si van, favor de ser respetuosos con el entorno, es un lugar de naturaleza y fe para los locales.
Lugar cliché si estás en Kyoto, pero 100% recomendable, eso sí, visítalo a una hora temprana, nosotros fuimos a las 7 y ya había algo de gente, pero para cuando bajamos (09:30-10) era casi imposible caminar.
La historia del lugar y su esencia son únicas (y en Kyoto hay muchos muchos templos), el camino no es tan fuerte como algunos dicen y se puede hacer perfectamente sin sufrir en el intento. A medida que subes te vas encontrando diferentes puestos con comida y recuerdos, muchos hechos a mano que son preciosos. Recomiendo encarecidamente uno que se encuentra bajando (casi abajo del todo) rejentado por una pareja de ancianos encantadores que escriben lo que quieras en un Tori y hasta te lo bendicen. Solo saben 5 palabras en inglés y no aceptan tarjeta (en ningún puesto, así que lleva efectivo), pero son encantadores 🥰
¡Es gratuito! Llegamos a las 7 am con la Nara Line, que te deja prácticamente en la puerta. El templo está abierto 24/7, pero recomiendo ir muy temprano (5/6 am) o a la noche (19/20 h) para evitar multitudes y disfrutarlo con más calma.
El recorrido principal es un circuito de unos 40 minutos por el famoso sendero de torii rojos, que se va bifurcando en distintos caminos laterales más naturales y agrestes.
Al inicio hay bastante gente, pero a medida que avanzás, la mayoría se va quedando atrás y el camino se vuelve súper tranquilo.
Las vistas desde los miradores de la parte alta son muy lindas; si podés, quedate para el atardecer, vale la pena.
De noche el ambiente cambia completamente: es silencioso, místico y se escuchan (e incluso podés llegar a ver) jabalíes salvajes, así que conviene caminar con atención.
Experiencia única y muy recomendable.
Visitar Fushimi Inari Taisha fue una experiencia realmente mágica. Caminar entre los miles de torii rojos que serpentean por la montaña crea una sensación de inmersión total en un espacio espiritual único. Cada paso te lleva a descubrir pequeños altares y estatuas de kitsune, mensajeros de Inari, mientras el paisaje de Kioto se abre en vistas impresionantes. Me fascinó cómo tradición, naturaleza y cultura se combinan, haciendo que cada tramo del recorrido sea memorable. La tranquilidad y la energía del lugar hacen que valga la pena subir hasta la cima.