Bonito paseo y corto donde unos Jizos te acompañan durante una parte del curso del río hasta unas pequeñas cascadas. Si sigues el camino, podrás ver un cementerio.
Se puede acceder dando un pequeño paseo desde la parada del bus, pasando por un puente que cruza el río. El camino va paralelo al río y las estatuas en linea y llenas de musgo en el otro lado. Cuando fuimos, a media mañana, no había casi nadie con lo que el padeo fue super agradable y merece muchísimo la pena.
Al pasar por el puente antes de la entrada tuve la suerte de ver un oso caminando rio abajo... los Jizos con los pañuelos rojos son espectaculares!
Paseo entre árboles y el río, silencioso solo perturbado por el agua cayendo en pozas y cascadas, así como los pájaros. Cuidado con las raíces. No vi ningún oso.
Tienes que visitar este sitio! Está poco concurrido y es espectacular. Solo escucharás la naturaleza y podrás hacerte unas fotos espectaculares y ver sus 70 estatuas de piedra colocadas en fila de Jizo, un Bodhisattva que cuida de los fallecidos. Tienes que ir!