Este hotel es una antigua fábrica textil rehabilitada.
Las paredes y edificios de ladrillo evocan una sensación de nostalgia.
Dentro del recinto, una tienda local de ropa vaquera ha abierto sus puertas en un amplio espacio que antes ocupaba un almacén, lo que permite disfrutar de unas compras tranquilas sin tener que ir hasta el barrio histórico de Kurashiki Bikan.
La tienda del hotel es ideal para comprar recuerdos locales.
Las habitaciones, recientemente renovadas, tenían un aspecto limpio y ordenado, pero sin duda eran algo pequeñas.
Creo que sería perfecto para jóvenes que viajan con amigos.
Me alojé aquí una noche.
* Cena: Fue increíblemente lujosa y todo estaba delicioso. El marisco y la carne estaban especialmente exquisitos. Era tan lujoso que una mujer podría quedar demasiado llena. Incluso modificaron parte del menú para adaptarse a las alergias de mi amiga, de las que les había informado por teléfono.
* Desayuno: El bufé también era lujoso. Me alegró que hubiera una buena selección de platos japoneses.
* Habitación: La habitación doble de lujo tenía el tamaño perfecto, ni demasiado pequeña ni demasiado grande, y estaba limpia. Era tranquila por la noche, lo que facilitó el descanso.
* Ubicación: El barrio histórico de Kurashiki Bikan está a poca distancia a pie. Incluso se puede visitar de noche. Está un poco lejos de la estación, por lo que se recomienda un taxi durante el verano.
* Fueron muy amables: guardaron nuestro equipaje antes del check-in y después del check-out, y nos llamaron un taxi.
* Hay una tienda de conveniencia y una tienda de souvenirs en el hotel, lo cual es muy práctico. La exposición textil, que es gratuita para los huéspedes, también estuvo muy bien.
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