Es el lago natural de mayor altura de Japón, es precioso y merece la pena visitarlo. Ademas, muy cerca está la cascada Kegon. Se puede dar la vuelta al lago, alquilar un patín en forma de cisne, pasear por las tiendas cercanas y visitar el templo que tiene su mismo nombre.
Espectacular. Un lugar lleno de paz, al menos cuando lo visité, en verano supongo que estará bastante concurrido. Alrededor del lago hay algunas cataratas que merece la pena visitar. También hay varios onsen en los que darse un baño relajante.