Visita en Diciembre de 2025, temprano.
La entrada cuesta ¥300 e incluye una varita de incienso.
La mujer de la taquilla era un encanto, muy agradable, nos recibió con una gran sonrisa.
El gran Buda blanco de 24 metros fue construido tras la Segunda Guerra Mundial para honrar a los caídos y pedir por la paz, como un memorial de guerra.
Está dedicado a Kannon, el bodhisattva de la compasión y misericordia que escucha los lamentos del mundo y ofrece salvación.
He leído que está representado como una Buda mujer.
Puedes entrar en el interior de la estatua de Buda y rezar al representante de tu horóscopo.
Hay una zona dedicada a los soldados sin nombre, con arena de los cementerios militares de otras partes del mundo.
No parecía un lugar turístico, por lo que había mucha paz.
Un lugar muy turístico, la estatua es grande pero el resto del lugar pequeño. Su acceso incluye un folleto y un incienso para un ritual. La esencia es bonita. Ya dentro no hay mucho que hacer.
La gran estatua es bella e imponente. El acceso al recinto es de pago y desde fuera no se ve bien. Con la cantidad de templos impresionantes que hay en Kyoto, no diría que es imprescindible, pero sí es bonito.
Un templo muy encantador. A primera vista se observa el gran buda desde la calle que llama la atención.
La entrada cuesta solo 300 yenes y merece mucho la pena ya que es un lugar muy tranquila y con un aura especial.
El templo es de los años 50 en honor a los caídos de la segunda guerra mundial.
Llegamos a este templo caminando muy cerca de Ninenzaka fuimos visitando las pagodas características de esta área, pero ver este Buda desde la entrada genera una expresión que te deja con la boca abierta 😮
El costo del lugar es de 300 yenes por persona lo cual se me hizo justo, el templo es pequeño y se camina fácilmente, pero la vista hacia el Buda es maravillosa✨
Para mí si estás caminando por las calles de Ninenzaka si o si debes darte una pausa para visitar este templo tan espectacular 🥰
Este fue el recinto más bonito que disfruté en Ninenzaka✨