Da gusto entrar a un templo y que no haya nadie o que las pocas personas que hay se dediquen a visitarlo en silencio. Es tranquilo sencillo, pequeño, podrá no ser como los demás pero a mí me ha gustado mucho la experiencia. Entrada gratuita. No he podido verlo entero porque estaban en mitad de un servicio (religioso).
Un templo muy concurrido por albergar al gran Buda de bronce. Lo que le hace espectacular es que es el segundo Buda más grande de todo Japón, con algo más de 13 m de altura. La entrada no llega a los 2€.
Me encantó. Lugar muy tranquilo y hermoso.
Templo pequeño con poca afluencia de turistas. Al ser uno de los primeros templos que visitamos nos gustó mucho y le dedicamos bastante tiempo. Hay un buda bastante grande y se puede ver a los monjes yendo y viniendo de los distintos edificios.