El paseo desde el templo Todai-ji hasta este es impresionante. Por el camino te vas encontrando lámparas de piedra a los lados, algunas solitarias y otras en agrupaciones.
Además, te vas encontrando ciervos por todo el camino lo que lo hace muy divertido.
El contraste entre el rojo del santuario, el bosque y las lamparás de piedra da un escenario impresionante
Un Santuario muy representativo por su amplia coleccionar de lámparas tanto de piedra y bronce. Está relacionado al Gran Santuario de Ise.
Bonito santuario en el parque de Nara (el de los ciervos, a 60 minutos de Osaka). Merece la pena visitarlo, aunque hay que caminar badtante por dentro. Cerca esta el santuario Todai-ji, con la estatua de Budha de 15 metros, y el museo Todai-ji
Este lugar parece mágico tanto venado acercándose a las personas solo por alimento, es muy bonito todo
Nosotros hicimos una visita de un día a Nara desde Kyoto y, en mi opinión, el santuario Kasuga Taisha es una parada obligada.
Es un santuario de gran importancia en Japón, al punto de que todos los años se realiza una peregrinación el 13 de marzo... Históricamente, las lámparas de piedra del camino de entrada daban la bienvenida a los peregrinos. En la información del santuario se indica que hay más de 2.000 lámparas de piedra y más de 1.000 lámparas colgantes en las instalaciones del santuario (verlas todas no creo que sea posible, pero pasear por los alrededores de los edificios principales ya te da una idea de la cantidad que hay)...
La sala de ofrendas es muy bonita, los edificios interiores y pasear por el jardín también creo que merecen un tiempo de la visita a Nara (y la entrada son 600¥, que al cambio no llega a 5€).
Entiendo que es posible que en un viaje a Japón se vean más templos de los que se imaginen y puede que incluso llegue un punto en que todos parezcan iguales a los ojos del visitante. Pero diría que hay algo que hace especial a Kasuga Taisha (siempre desde mi opinión personal): la presencia de los ciervos en cualquier rincón del santuario, que no es algo habitual fuera de Nara... ¡solo por eso ya recomiendo la visita!