Recinto muy poco conocido pero indispensable!! Cuesta 800¥ puedes subir en teleférico el cual ida y vuelta te vale 1200¥. Es un conjunto de templos brutales en el cual se ha grabado películas como el ultimo samurái. Cómo no es tan conocido es tranquilo y puedes salir del agobio de tanta gente de los sitios más turísticos
Si buscas un lugar diferente, tranquilidad y alejarte del turismo de masas, este es tu destino. Un remanso de paz. Una zona con varios templos en la que se respira una gran espiritualidad, en medio del monte. Hay que subir en teleférico. Una vez arriba, puedes terminar la subida caminando, como 1 km aproximadamente, o un autobús que te acerca a la zona de templos. Yo recomiendo subir caminando, ya que el trayecto es una maravilla. Eso sí, prepárate a pasar calor. Si te gusta el cine, se rodó parte de la película El último samurái. Si visitas en castillo de Himeji, esta parada es obligatoria.
Bonito paseo para realizar después de haber visitado Himeji-jo y aprovechar la visita a la ciudad de Himeji.
Es fácil acceder desde Himeji-jo en bus (30 min aprox) y luego tomar el teleférico (4 min aprox) en donde se puede apreciar la vista de la ciudad.
Se puede hacer una caminata de 20 minutos para llegar al templo desde el teleférico o tomar ahí mismo un bus pequeño de acercamiento.
Hay varias instalaciones en el mismo complejo y está todo rodeado de naturaleza y bosque.
Sin embargo, hay muy pocas explicaciones de los sitios en inglés, por lo que recomiendo leer previamente acerca del lugar, ya que allí no será posible leer mucho más si no se conoce el idioma local.
Nota: Visita al lugar en octubre, día de semana por la tarde, pocos turistas.
Lugar con una espiritualidad impresionante, aunque no se comparta religión. Tiene varios edificios que visitar, cada uno con un significado en la vida de los monjes, y además acoge las tumbas de varias familias importantes de la historia de Japón. Como curiosidad, tiene el añadido que fue parte de donde se rodó "El último Samurai".
Hermoso. La cuesta hasta el templo es un esfuerzo que vale la pena hacerlo. Mucha paz. Aire puro. Súper reconfortante
Más sobre Templo Shoshazan Engyoji en nuestro blog